Portugués y español, gemelos pero no idénticos

La profesionalización en la adquisición del portugués como una segunda lengua se vuelve primordial frente al nuevo escenario que estamos viviendo ya que Brasil es la economía más importante de Sudamérica y el principal socio comercial para Chile. Tanto es así que en el año 2005 se aprobó una ley que establece la oferta obligatoria del español como lengua extranjera en los currículos escolares.

Para nosotros el portugués es un idioma familiar. Lo oímos desde pequeños en la música y lo “conversamos” cuando viajamos de vacaciones a Brasil o recibimos a los visitantes de este país gigante.

En realidad lo que hablamos no es portugués, tampoco español sino una mezcla llamada portuñol que lleva como ingredientes un poco de entonación, muchas palabras similares y hasta un poco de gesticulación, lo que produce que el entendimiento al final de los hablantes se produzca más por la buena disposición que por la efectividad de este pseudo-dialecto.

Es verdad, entre chilenos y brasileños nos podemos entender muy bien, pero la competencia en un idioma no tiene que ver sólo con la idea de comunicarse en una situación coloquial. También debemos manejar una correcta escritura, comprensión de lectura y verbalización apropiada.

Hay muchas diferencias entre ambos idiomas que sólo se pueden zanjar a través del estudio. Por ejemplo, desde una perspectiva lingüística, el español que nosotros aprendimos en Latinoamérica conservó la mayor parte del vocabulario mozárabe resultante de la prescencia de los árabes durante7 siglos en la península ibérica. Sin embargo, el portugués no tuvo esta influencia, sustituyendo en muchos casos esas palabras con vocablos de raíces latinas.

Lo anterior provoca que por ejemplo los días de la semana sean muy diferentes. También se da el fenómeno de los falsos cognados, palabras que si bien suenan parecidas, difieren en sus significados. Si decimos en español, “aceite por favor” un brasileño nos puedo decir simplemente que sí, regalarnos una sonrisa y no pasarnos el aceite, ¿Por qué? Aceite en portugués es un verbo que significa aceptar. No queremos estar en un almuerzo de negocios pensando que nuestro futuro asociado no quiere colaborar con el aliño de nuestra ensalada, ¿cierto?

Si necesita más información o tiene alguna sugerencia, ¡escríbanos!

Copyright © 2002 - 2020 Bridge Education Group, Inc. 225 East 16th Avenue, Suite 120, Denver, CO 80203, USA. All rights reserved. Various trademarks held by their respective owners.