¡Aprender una segunda lengua también es ser democrático!

Un artículo de opinión sobre el impacto del aprendizaje de idiomas ha despertado nuestro interés. Se trata de Learning a second language isn’t just good for your brain—it’s good for democracy, too de Ed Cooke.

En su artículo se mencionan puntos importantes que la lingüística y la sociología han afirmado durante varias décadas: aprender otro idioma cambia tu manera de ver el mundo.

En Bridge hemos comprobado, de primera mano, que el aprendizaje de otras lenguas te hace más consciente de la diversidad del mundo. Pero lo que ha captado nuestra atención es lo que eso tenga que ver con la política, especialmente la democracia.

En el texto de Ed Cooke, se mencionan temas actuales como los discursos de los personajes políticos de actualidad, especialmente de Estados Unidos y Gran Bretaña, y como estos pueden no representar el verdadero espíritu del multilingüismo y la democracia. Países que además cuentan con una gran población de variada nacionalidad, que se identifica con valores y formas de ver diferentes.

Para comprender mejor de que va el asunto de las lenguas, su capacidad para ampliar la visión del entorno y, finalmente, su relación con la significación de la democracia, vamos a explicar ciertos puntos.

 

  • El lenguaje es una experiencia

Experiencia del mundo, de lo que vemos, sentimos, hacemos y valoramos. Durante el siglo XX, surgió en el campo de la lingüística la Hipótesis de Sapir-Whorf. Esta idea creada por dos lingüistas, Edwar Sapir y Benjamin Lee Whorf, podríamos afirmar que se trata de una afirmación ya comprobada. En esencia, postula que la forma como una persona entiende su entorno se relaciona con el lenguaje, con su estructura, sus usos y significaciones. Es decir, que la lengua codifica modos de comprensión del mundo que nos rodea. Lo que sabemos es aquello que podemos poner en palabras, así de sencillo.

 

  • En palabras de expertos

Los siguientes estudios de expertos mencionados en el artículo de Cooke nos revelan información importante de cómo influye el lenguaje en nuestra forma de pensar.

Por ejemplo, Lera Borodisty, profesora de la Universidad de California, comprobó que la forma como los nómadas Kuuk Thaayorre de Australia se refieren a la orientación de las cosas, incluyendo las partes de su cuerpo, priorizan la orientación del espacio frente a la locación del individuo. Esto quiere decir que para hablar de sí mismos, lo hacen en estrecha relación con su ubicación. Los estudios de Nairam Ramírez-Esparza, de la universidad de Connecticut, han demostrado como los hablantes de dos lenguas muestran registros emocionales diferentes para cada idioma.

Por otro lado, estudios con niños que hablan varias lenguas han comprobado que el dominio de varios idiomas los hace más empáticos y receptivos a imaginar los puntos de vista de otras personas. Además, el trabajo mental que supone el aprendizaje fortalece la habilidad cognitiva y la capacidad para aceptar y comprender las perspectivas de otras personas.

 

  • ¿Y la democracia?

Cuando pensamos en los beneficios del multilingüismo generalmente consideramos las oportunidades comunicativas a nivel profesional o personal. Sin embargo, no es usual pensar en la política. Ciertamente cuando nos referimos a la democracia, lo hacemos en la amplitud del significado que ese término conlleva: pluralismo, tolerancia y aceptación del otro.

El aprendizaje de idiomas es la capacidad de desarrollar empatía, la aceptación del otro con sus diferencias y la comprensión, desde un nivel mucho más complejo, que el mundo es lo que pensamos de él. Esto nos hace personas más receptivas a los cambios y las necesidades de nuestro entorno. Nos prepara para convertirnos en personas más útiles para nuestra comunidad y con el poder para hacer cambios sustanciales, a través de mensajes de conciencia.

 

Si quieres leer completo el texto de Ed Cook, puedes hacerlo con un clic aquí.

 

 

Copyright © 2002 - 2022 Bridge Education Group, Inc. 225 East 16th Avenue, Suite 120, Denver, CO 80203, USA. All rights reserved. Various trademarks held by their respective owners.